Tu boda tiene identidad propia.
Mi trabajo es preservarla.

En una boda
no existe la “toma dos”.
Cuando muchas bodas terminan pareciéndose entre si, intento que cada una conserve su propia identidad.
Trabajo con una mirada espontánea y documental. Mi forma de fotografiar una boda se basa en observar, anticipar y acompañar sin intervenir, para que puedan disfrutar plenamente de su día sin estar atentos a la cámara.
Realizo un reportaje fotográfico de lo que sucede en Córdoba, localidades vecinas, priorizando gestos, miradas y emociones reales: las de ustedes y las de quienes los rodean. Me interesa registrar lo que pasa tal como es, sin forzar escenas ni repetir momentos.
Durante el evento trabajo con discreción, adaptándome a los tiempos y a la dinámica del lugar. No altero el desarrollo de la jornada ni condiciono los momentos a las fotos. Solo intervengo lo necesario para organizar imágenes familiares y, si lo desean, una breve sesión de retratos de ustedes dos.
Muchas parejas que me escriben, organizan su boda a distancia.
Mi forma de trabajar está pensada para brindar tranquilidad y confianza, incluso cuando la planificación sucede desde otro país.
Si conectan con esta manera de mirar y registrar una boda, pueden consultar disponibilidad a continuación.
